El juego en cuestión consiste en un feroz enfrentamiento musical entre dos equipos (chicos-chicas, viejos-jóvenes, rubios-morenos…) los cuales, a lo largo de una serie de pruebas relacionadas con la música, irán sumando minipuntos con el fin de llegar al final con la mayor cantidad de puntos posibles y, así, alzarse con el cetro de Campeones del Furor.
A lo largo de un amplio y divertido repertorio de pruebas los contendientes tendrán que bailar, cantar, saltar, interpretar y divertirse, sobre todo divertirse, amenizado por la sin par figura de un presentador que al más puro estilo showman conducirá la función al tiempo que sirve de juez imparcial entre las distintas pruebas.
Creemos que lo más recomendable para la celebración del juego es hacerlo con una cantidad de hasta 120 participantes, organizados en cuatro grupos de 30 personas.